Tlamatini
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En alguna ocasión, lleno de angustia, León Felipe escribió: Pero ¿qué están hablando esos poetas de ahí de la palabra? / Siempre en discusiones de modisto: / que si desceñida o apretada… / que si la túnica o que si la casaca… / La palabra es un ladrillo, ¿Me oísteis?… ¿Me ha oído usted, Señor Arcipreste? Y estamos de acuerdo: la palabra es un ladrillo; una pieza que edifica o que sirve para ser aventada, que se posa en la mano o que se posa frente nosotros. Esta es nuestra propuesta en el noveno número de Tlamatini. Mosaico humanístico: ser… ¡Ya el lector que actúe como mejor le convenga con ella!

La “edificación” que ahora presenta el equipo editorial de esta revista digital está construido por las inquietudes de estudiantes de nuestra Facultad de Humanidades y por colegas-amigos de Diseño Gráfico. Cada uno de los trabajos aquí presentados valen por sí mismos, por haberse atrevido a nacer y a formar parte de la palabra expuesta. Gracias a todos por su tiempo, su talento y su visión del mundo hecha “palabra/imagen”.

Uno de los textos es de Israel Severo Francisco, estudiante de la Licenciatura en Filosofía; ilustrado, perfecta y poderosamente, por Berenice Carrea. Este se titula “La reforma de la metafísica en la antropología de Eduardo Nicol”; en él, el autor busca exponer que, desde la propuesta del filósofo catalán, el ser humano no ha dejado de ser el ser de la verdad. Su lectura invita a un autoreconocimiento y a un posicionamiento en el contexto en el que cada uno de los sujetos vivientes nos encontramos.

No sólo desde la metafísica de Nicol se logra llegar a la profundidad del ser humano, también puede hacerse desde la autoreflexión en la búsqueda de servir a Dios y a los hombres. Esta idea se cierne en el artículo de Octavio Miranda Velázquez, quien, desde su formación como estudiante de Historia, busca documentar someramente la fundación de la Compañía de Jesús, pero, sobre todo, de poner sobre la mesa la importancia de los Ejercicios espirituales de su fundador, Ignacio de Loyola, en la construcción y crítica de la Iglesia católica. La ilustración –precisa y expresiva en su aparente “sencillez”– es de Daniela Álvarez Jiménez.

En esta búsqueda de sentidos, Arturo Román César Sanjuan, también estudiante de Filosofía, presenta “¿Por qué se es ateo?”; una serie de reflexiones en torno a la existencia o no existencia de Dios y a las razones por las que los seres humanos creen o no creen. El camino que propone está ilustrado por Inda Anaiis Navarrete Durán, diseñadora gráfica que conforma parte del equipo editorial de la Facultad; agradecemos su valioso tiempo y, sobre todo, sus apasionados trazos.

La reflexión desde otras perspectivas de este noveno número está encabezada por el sonoro poema “Cabellos de silencio” de Melissa Nungaray, ilustrado por Jocelyn Ruiz, quien también nos presenta encontramos “Los recuerdos quedan”, una galería fotográfica en la que nos invita a pensar, igual que el texto lírico de Nungaray, en los lugares como anclas temporales que nos atan a la memoria, al pasado que es siempre presente, y a la mirada nostálgica de lo que donde alguna vez estuvimos. También encontramos “Música solemne”, delicado poema de Lilia Sierra, ilustrado por Daniela Álvarez. Estos tres “textos” nos convocan a todos desde miradas distintas, pero contiguas.

En esta ocasión celebramos la muerte a través de tres Calaveritas literarias, producto de un concurso dentro de la Facultad de Humanidades. Las aquí presentadas son las ganadoras. Con ellas, repetimos, celebramos el tiempo, el vínculo necesario e innegable entre la muerte y la vida. Lo jocoso de las letras y la musicalidad de los versos son una puerta a una práctica cultural que, ojalá, nunca dejemos que se pierda.

Finalmente, estimados lectores, compartimos con ustedes el trabajo de Jesús Cornejo Albarrán, miembro de la comunidad de Humanidades, a quien entrevistamos para que nos contara un poco sobre él, así como de su experiencia como estudiante de Administración y como trabajador de esta Facultad.

El ladrillo (o conjunto de ellos) que constituye esta construcción busca convocar otras miradas, distintas lecturas; pretende provocar la palabra de estudiantes, administrativos, académicos; sugiere una manera de significar las múltiples realidades de las que somos parte. Este noveno número de Tlamatini. Mosaico humanístico es una convocatoria y, al mismo tiempo, una celebración de la palabra, del pensamiento, de la crítica, del ser humanistas, del ser personas. Somos todos convocados a festejar mediante la lectura y la publicación.

Descarga Tlamatini. Mosaico humanístico.

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